Parque Lenin

Por Brenda Tirado

 

Desencuentro, hermandad y luto, Parque Lenin, ópera prima codirigida por Itziar Leemans (País Vasco) y Carlos Mignon (Ciudad de México), es un  documental acerca de la orfandad, así como de los diversos modos de huir y exiliarse de sí mismo.

Seleccionada para mostrarse en el Festival Internacional, Visión du Réel 2015, en DeNyon Suiza; invitada al festival de Biatriz en América Latina; formó parte de la selección oficial del Festival de la Habana; estuvo presente en el Festival Internacional de Cine de Morelia (Morelia Film Fest); y recién seleccionada en el Festival Internacional de Cine de la UNAM (FICUNAM) 2016, en la Ciudad de México, forma parte de la selección en Competencia “Ahora México”.

Una película que conjunta las visiones de dos directores diferentes, con una interesante trayectoria.

Un poco de los realizadores:

Itziar Leemans nació en San Juan de Luz (Francia) en 1983, cuenta con estudios superiores en Historia e Historia del Arte en la Universidad de Toulouse le Mirail (Francia), egresó en el 2012 de la especialidad de Dirección de fotografía, por la Escuela Internacional de Cine y Televisión (EICTV), en San Antonio de los Baños, Cuba.

Su trabajo como directora de fotografía incluye los cortos: El Castillo (Cuba, 2011), Awari (Cuba, 2012), Trópico Siberia (Cuba, 2011) y La Medusa (Cuba, 2012).

Carlos Mignon nació en la Ciudad de México en 1981, cuenta con estudios superiores en Comunicación Social, en la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM-X), Fotografía Fija en la Escuela Activa de Fotografía (EAF) y Dirección cinematográfica en la Escuela Internacional de Cine y Televisión (EICTV), en San Antonio de los Baños, Cuba.

En 2004 recibió la beca IMJuve para editar la revista EFE, publicación web especializada en estudios visuales. En el 2007 obtuvo la beca Jóvenes Creadores otorgada por el Fondo Nacional para la cultura y las Artes (FONCA), como resultado del proyecto Videosimulacros, expuesto en diversas galerías de México y España.

Su trabajo como director de fotografía incluye los cortos: La medusa (Ficción Cuba, 2012) y Los Intrusos (Documental Cuba, 2011).

El planteamiento del proyecto comenzó hace varios años, pero la oportunidad de materializarlo como tal fue en el 2013.

 

Una pregunta básica sobre éste film es: ¿Qué es Parque Lenin? ó ¿Por qué Parque Lenin?

“Parque Lenin es el centro de diversiones de la Habana, algo así como Chapultepec, a partir de este lugar se decide hacer la película”.

En la cinta podemos ver de qué manera en este lugar los tres hermanos viven su último recuerdo juntos, como hermanos. Un momento que los une y al mismo tiempo los separa.

La historia cuenta como Antoin, el hermano mayor, se separa de sus hermanos, para ir a continuar sus estudios de canto lirico a Francia, después de que su madre fallece.

Yesuán y Karla se quedan en la Habana en Cuba, reconfigurando una pérdida y los nuevos roles que jugará cada quien. Antoin, Yesuán y Karla, de 26, 21 y 13 años, respectivamente.

A lo largo del documental es posible observar las distintas facetas que tiene Yesuán, como adolescente y padre al mismo tiempo; mientras Karla, una niña en pleno despertar de su sexualidad y con negación del la situación que esta viviendo, evade la realidad que tiene respecto a su madre.

 

De forma paralela se puede ver en el montaje, cómo Antoin se enfrenta a un país que de cierta forma lo rechaza y pone barreras para sus estudios. Él es negro, gay y le gusta la ópera, es un barítono en un medio realmente difícil de acceder; sin embargo lo intenta, tiene una gran voz y a lo largo del documental se ve su desarrollo.

No obstante, la pregunta es: ¿Cómo se dio? ¿Cómo encontraron esta historia?

“Un amigo (Thomas) de Itziar viaja a cuba, es pintor y estaba haciendo un homenaje a Reinaldo Arenas, en las playas que visitaba Reynaldo. Antoin lo ve y en una conversación, se enamora y empiezan a salir un mes, dos meses,  al ser amigo de Itziar se los presenta y empiezan a ir a su casa, a conocerlo, a ser amigos. Itziar empieza a tomar muchas fotos. Ellos viven en la palma, que es uno de los barrios periféricos de La Habana”.

A través de la observación empezó a surgir en los directores la idea de hacer algo con estos hermanos, para ese entonces la madre todavía vivía.

Los cineastas empezaron a tener más contacto con Yesuán y Karla, lamentablemente la madre murió de un paro respiratorio y a partir de ahí los 3 empezaron a desenvolverse por si mismos. Todo esto al mismo tiempo que ambos directores seguían estudiando cine, en la Escuela Internacional de Cine y Televisión (EICTV), en Cuba.

Durante este tiempo se filman algunas tomas que después se tomarán de archivo, como visitas al pasado, escenas que podemos notar a lo largo del documental, variando las etapas de crecimiento de cada personaje.

Tras la muerte de la madre surgieron las verdaderas personalidades de cada uno.

Antoin, que era el mayor, quedó como jefe de familia. Yesuán era el chico rebelde, pero cuando se enteraron que el primero tenía que ir a Francia para estudiar canto lirico, todo cambió y es ahí donde empieza la película.

 

[Sobre el proyecto]

En cuanto al financiamiento para concretar dicho proyecto, Leemans comentó:

“El objetivo del documental era explorar el luto familiar y los lazos de hermandad, siempre quisimos contar una historia intimista, universal; pero desde el crowdfunding la gente lo politizó, no había ni un plano filmado y ya nos decían castristas, anticastristas, pro-yanquis, comunistas”.

Por su parte, Mignon declaró:

“O hacíamos el documental fuera de la máquina o no lo hacíamos; si queríamos retratar la adolescencia de Yesuán y Karla, el cómo lidiaban con la muerte de su madre y la partida de su hermano, no podíamos dejar pasar más tiempo; fue entonces que dejamos de buscar financiamiento institucional y sacamos una campaña de crowdfunding”.

Los directores decidieron entonces realizar un crowdfunding o financiamiento colectivo, a través de la plataforma Ulule. Tras  mudarse a San Juan de luz (Francia), para seguir la trayectoria de Antoin estuvieron trabajando en redes sociales, viendo que más podían hacer para financiar el proyecto.

Empezaron grabando a Antoin, cuyo repertorio acompaña la trama a lo largo de toda la película. Consiguieron los fondos en el periodo otorgado por la plataforma Ulule y de esta forma lograron realizar la mitad de la película. Justo en ese momento una productora mexicana, Nómada se enteró del proyecto gracias a distintos amigos y redes sociales y se interesaron en la película, por lo que decidieron financiar el rodaje en Cuba. De esta manera pudieron realizar la otra parte de la película.

A los directores les tomó dos años regresar a Cuba, tiempo en el cual no habían visto a Yesuán y Karla. Fue muy importante y emotivo el encuentro y a partir de él se desarrolló de manera mucho más natural el documental.

Cuando los hermanos vieron las primeras imágenes de Antoin cantando, fue un momento sumamente emotivo.

 

A pesar de ser un documental, también es una película, lo que implica la manipulación de la realidad para lanzar un discurso; sin embargo, el nivel de intimidad, que involucra tanto a directores como a personajes, permite un mayor apego a la realidad, a la historia que se desea mostrar.

Las imágenes contrastadas que se muestran, hacen sentir la forma en que tres hermanos viven su separación, el luto de su madre y el reagrupamiento como familia.

Desde la calidez del mar Caribe hasta el frio invierno de Europa, cuadros que se intercalan mostrando la arquitectura del Conservatorio en Francia y la casa de un barrio en Cuba, la nostalgia que devela la mirada de Antoin mientras interpreta diferentes melodías, recordando un tiempo que compartió con sus hermanos.

Lazos que se rompen, reconocimiento del otro en uno mismo, cómo continuar el  camino son solamente algunas de las situaciones presentadas en una película, que muestra ambas caras de la moneda: Quien se va y quien se queda, ambos con mucho que contar. Separación, nostalgia, calidez y frialdad, dos mundos englobados en una misma historia, forjando y rompiendo, todo a la vez. Traición, lamento, diferentes evocaciones de un mismo recuerdo compartido, todo reunido en una misma cinta.

Al terminar de ver la película, el espectador se queda con varias reflexiones. Hay cosas que tienes que abandonar, para seguir tu camino. Cada uno de los personajes se despide de algo, mientras construye cada uno su futuro, que a veces como en el caso de estos hermanos sólo es posible alcanzar abrazando la distancia, con encuentros que surgen a partir de desencuentros.

Próximas proyecciones en FICUNAM

Viernes 26 de febrero | 18:00 | Faro Tláhuac

Sábado 27 de febrero | 17:00 | Cinematógrafo del Chopo

Domingo 28 de febrero | 16:00 | La casa del cine

 

parque lenin

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